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Josh Adams, de la silla de ruedas a los techos del Carpena

Josh Adams es una de las sensaciones de este inicio de la temporada 2019/2020, esta dejando su huella e impresionando a la afición malagueña promediando 15´5 puntos, dando 3 pases de canasta por partido y dejando canastas ganadoras o mates espectaculares. Ahora todo va viento en popa para el ex jugador de la universidad de Wyoming pero no siempre fue así.

Josh Adams comienza a jugar en la universidad de Wyoming en el año 2012 y termina su periplo universitario en el año 2016, dejando un gran recuerdo en todos los fans de la universidad del estado de Wyoming. Su sueño siempre fue dedicarse al baloncesto profesionalmente, y tras no ser seleccionado en el draft del 2016, decidió fichar por el BC Avtodor Saratov (Caracterizado por fichar extranjeros desconocidos de gran calidad).

Una vez ya instalado en Rusia y en plena pretemporada, más concretamente, el 6 de agosto de 2016 sufrió un gravísimo accidente de tráfico que le supondría la fractura de las vertebras C5 Y C6 de la columna vertebral. El propio Josh cuenta esto sobre el accidente.«Acababa de firmar mi contrato para jugar en Rusia e iba hacer una ronda para ver a mis familiares y amigos y despedirme. Vivíamos en medio del campo y estaba muy oscuro. Era sobre la una y media de la madrugada. Estaba cansado, me quedé dormido al volante y el coche se salió de la carretera hacia la cuneta, saltó un montículo y me choqué contra la cuneta del otro lado. Me desperté justo cuando el coche se estaba saliendo. Vi todo el accidente nítidamente. Durante un tiempo tuve pesadillas reviviendo el accidente en mi cabeza«

Fue un golpe tremendo tanto para el como para su familia, tanto moral como podría llegar a ser económico, ya que este tratamiento tenía un precio totalmente prohibitivo para una familia humilde como la suya. Debido a esto toman la decisión de recurrir al crowfunding y a una posible ayuda del mundo baloncestístico, y esta ayuda llegó. Se acabaron recaudando los 55000 euros necesarios para la operación y el tratamiento mediante la ayuda, entre otros, de franquicias NBA como los Lakers o los Nuggets.

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Una vez conseguido el dinero, Josh se puso manos a la obra con el tratamiento, aunque no fue nada fácil como el mismo declaro. «Todo el proceso de recuperación consistió en esperar a que creciese un nuevo hueso, así que consistía simplemente en esperar sentado y con mucho tiempo para pensar. La peor parte es aislarte mentalmente, mantener la confianza de que vas a poder volver a jugar a ese juego que tanto te gusta. Lo único que me preocupaba era ser capaz de jugar de nuevo al baloncesto».

Tras mucho trabajo y sacrificio logró lo que muchos médicos han considerado prácticamente un milagro, tras 6 meses consiguió volver a pisar una cancha de baloncesto, y lo hizo con el BC Avtodor, el club que confió en el desde un primer momento. A pesar de este gran percance y obstáculo que le puso la vida, el continuó y logró volver a jugar a un gran nivel promediando 12 puntos y más de 4 asistencias por partido.

Tras su paso por Rusia, Turquía, Euroliga, G League decidió fichar por el Unicaja, club que declaró haber estado tras el durante varios años, y hacer las delicias del público malagueño, y del baloncesto en general.

Esta es la historia de un auténtico milagro, que demuestra que el coraje y la valentía lo son todo. Josh Adams es una inspiración y un gran ejemplo en muchos aspectos de la vida, y es una gran alegría que se encuentre a este nivel y consiga demostrar que cualquier cosa es posible.